Remontándonos hace un año, viendo un Milán desesperanzado por la falta de fichajes, recién llegado Beckham de EEUU y lesionándose, poco pudo hacer Leo con los jugadores que tenia a su disposición. Lo único que queda en mi memoria de la derrota ante el Manchester United fue aquel gol de antología hecho de taco de Seedorf. Sin embargo, se vivieron momentos, el 2-3 en Madrid fue una de las mejores sensaciones vividas, pero lo pasado... pisado.
Hoy día nuestro técnico es el modesto y relativamente inexperiente Massimiliano Allegri, DT que jamás dirigió un equipo del calaje histórico de nuestro club, pero que nos ha mantenido durante 18 jornadas como punteros de liga. Massi. Diezmado ante las lesiones igual que Leo, la derrota en San Siro ante el Tottenham es justificable hasta cierto punto, con un equipo cero-creativo, con Thiago Silva como regista, Flaminí sin ideas y Gattuso... bueno, andaba subido de tonos.
La historia estaba en contra de el equipo lombardo, sin embargo cada vez que arbitró De Bleeckere obtuvo resultados positivos. Se respiraba optimismo, el mismo Capello visitó en vísperas de UCL el centro de entrenamiento Milanello donde aprovechaba para dar consejos a la escuadra para afrontar a los Hotspurs y donde se comenta que con quien habló mas fue con Pirlo, ¿CuoreRossonero? o ¿solamente andaba de espía?. Lo cierto es que la prestación del equipo hoy fue distinta para bien hasta cierto punto, el punto de 3/4 de cancha; adornando el juego italiano de pases cortos, donde la mayoría fueron exactos.
Es cierto que el juego con balón cansa menos fatiga, pero para estos hombres que vienen jugando cada 3 días con un equipo sin profundidad en la banca es complicado, mas aún cuando no puedes llevarte mas que 4 defensas y dos mediocampistas a un juego donde necesitas el mayor asedio posible. La banca nos traicionó, las bajas que hasta hoy nos acompañan son sensibles, tanto así que desolaron el asiento de la calidad que necesitaba Allegri a partir del minuto 65. Un dicho del fútbol reza: Una buena banca gana trofeos.
No hay que criticar a Massimiliano, logró una prestación digna de Champions del equipo. Lo único que puede criticarse es la carga sobre la delantera la cual es 50% de responsabilidades otorgadas por el DT y un 50% de la personalidad/instinto del jugador, con un Ibrahimovic totalmente cansado (lento, egoista y frustrado por querer pasar 5 defensas el solo) por la acumulación de minutos, un Robinho que para meter un gol tiene que lanzarle 100 veces al portero para que se las atrape, y un Pato mas "comunicativo" que individualista,
Los cambios fueron hechos en base a una lectura extraña del partido, cuando mas dinamismo necesitabamos para doblegar la defensa londinense sacó a Boateng, cuando Seedorf acusaba mas cansancio que nunca lo dejó sacrificarse los 90' cuando Flamini todavía podía dar un par de golpes mas (no es mi estilo, pero es el todo o nada), y Jankulovski de momento tenía a raya a la gacela Lennon, cosa que jamás logró Antonini.
Justificando toda la mediocridad del equipo (porque para este equipo, es una mediocridad no pasar de octavos desde 2008 y no ganar scudetto desde 2003) procedemos a ver un poco mas arriba: Van Bommel, Cassano, Emanuelson fichados sabiendo que no podían jugar champions deja muy entredicho frases que leíamos a principio de temporada como "Puntamos por el triplete, europa, copa y scudetto". Entonces ¿Qué es lo que realmente se propone la directiva? Desde hace poco previendo el fracaso se empezó a hablar de un proyecto basado en Ibra, y como es costumbre de cada nuevo proyecto Rossonero utilizar un entrenador "inexperiente".
Espero que esta tristeza que embarga a todos los tifosi, sea fuerzas para el aprendizaje de el hombre que tutela al conjunto hoy día, y que empiecen con la cosecha de éxitos esta misma temporada. Para la próxima es urgente cubrir a nivel de plantilla, adquiriendo jugadores o puliendo los que ya están:
- Nuestro lado izquierdo, a nivel de defensa y mediocampo.
- Un nuevo director de orquesta rossonera, ya basta de ver a un equipo lento en 3/4 de cancha.
- Un defensa central en vista de la edad de Yepes y Nesta con la calidad de estos, ya que Sokratis demostró no estar a la altura. Mexés no me convence.
Si, me siento decepcionado pero eso no merma el amor que profeso por el equipo. No de Allegri o del equipo, si no de ver que los planes a Galliani se le van de las manos desde hace años. Finalmente en Venezuela hay un dicho que se apega perfectamente al sabor que dejó el empate de nuestro conjunto:
Jugamos como nunca, y perdimos como siempre.